Préstamo personal e hipoteca: ¿se pueden tener a la vez?

Sí, puedes tener un préstamo personal y una hipoteca al mismo tiempo. Tener un préstamo activo no impide automáticamente conseguir financiación hipotecaria. Lo que cambia es tu capacidad de endeudamiento: la cuota del préstamo personal se suma a la futura cuota hipotecaria y puede hacer que el banco te conceda menos dinero o incluso que rechace la operación.

El riesgo aumenta especialmente cuando solicitas un préstamo personal justo antes de pedir o firmar una hipoteca, porque el banco puede tener que recalcular toda tu solvencia con la nueva deuda.

En esta guía veremos cuánto puede reducir un préstamo tu hipoteca, si se puede utilizar un préstamo para pagar la entrada, qué ocurre si ya tienes uno activo, si es posible meter un préstamo personal dentro de una hipoteca y cuándo puede interesar cancelar la deuda antes de solicitar financiación.

¿Puedo pedir una hipoteca si tengo un préstamo personal?

Sí. Puedes conseguir una hipoteca aunque estés pagando un préstamo personal, siempre que tus ingresos sean suficientes para asumir las dos cuotas y el resto de tus obligaciones económicas.

El banco no suele analizar únicamente si existe o no un préstamo. Lo importante es cuánto pagas cada mes y qué porcentaje de tus ingresos quedaría comprometido después de añadir la futura hipoteca.

Por ejemplo, no es lo mismo:

  • ganar 3.500 € al mes y pagar 150 € de préstamo;
  • que ganar 1.800 € y pagar 350 € mensuales.

En ambos casos existe un préstamo personal, pero su efecto sobre la capacidad hipotecaria es completamente diferente.

Si quieres profundizar específicamente en ese escenario, puedes consultar también nuestra guía sobre pedir una hipoteca mientras estás pagando otro préstamo.

Cómo afecta un préstamo personal a una hipoteca

La principal consecuencia de tener un préstamo personal es que reduce la cuota hipotecaria que puedes asumir. Los bancos analizan conjuntamente las obligaciones financieras existentes y la nueva cuota que tendría la hipoteca.

Como referencia orientativa, muchas operaciones intentan mantener el conjunto de cuotas en torno al 30–35 % de los ingresos netos, aunque cada entidad puede utilizar criterios distintos dependiendo del perfil.

La lógica puede expresarse así:

Capacidad disponible para hipoteca = endeudamiento máximo admitido − cuotas de otras deudas

Ejemplo: cuánto reduce un préstamo personal tu capacidad hipotecaria

Supongamos una persona que cobra 2.500 € netos mensuales y utilizamos, únicamente como referencia orientativa, un límite de endeudamiento del 35 %.

El máximo conjunto de cuotas sería aproximadamente:

2.500 € × 35 % = 875 € al mes

Préstamo actual Cuota préstamo Margen orientativo para hipoteca
Sin préstamo 0 € 875 €
Préstamo pequeño 150 € 725 €
Préstamo medio 300 € 575 €
Préstamo elevado 450 € 425 €

Por tanto, un préstamo de 300 € mensuales no reduce la hipoteca en solo 300 €: reduce en 300 € la cuota hipotecaria mensual disponible, lo que puede representar decenas de miles de euros menos de préstamo hipotecario dependiendo del plazo y del tipo de interés.

¿Puedo pedir un préstamo personal antes de firmar la hipoteca?

Poder, puedes; hacerlo sin consultar antes con el banco o con quien esté gestionando tu operación puede ser un error importante.

Si tu hipoteca ya está siendo estudiada y solicitas un nuevo préstamo personal, cambias las condiciones financieras sobre las que se había realizado el análisis inicial.

La nueva deuda puede provocar que:

  • aumente tu ratio de endeudamiento;
  • se reduzca la cantidad máxima que puedes financiar;
  • el banco solicite nuevas explicaciones o documentación;
  • la operación tenga que volver a pasar por riesgos;
  • la aprobación deje de ser viable en determinados casos.

Esto es especialmente delicado si ya has firmado arras o tienes una fecha próxima para la compraventa.

¿El banco se entera si pido un préstamo personal?

No debes plantear una operación hipotecaria contando con que el banco no conocerá una deuda. Las entidades realizan comprobaciones para analizar las obligaciones financieras del solicitante y pueden consultar la información disponible en la CIRBE del Banco de España, además de solicitar documentación y movimientos bancarios cuando sean necesarios para justificar la operación.

La CIRBE no es un fichero de morosos. Es una central de información sobre determinados riesgos que las entidades mantienen con sus clientes.

Esto no debe confundirse con ASNEF u otros ficheros de solvencia patrimonial, relacionados con situaciones de impago.

Por tanto:

Situación Qué significa
Tener un préstamo Tener una deuda financiera activa
Aparecer en CIRBE Que existen riesgos declarados conforme a las reglas de la central
Aparecer en ASNEF Existencia de una incidencia de pago incluida en el fichero

¿Puedo pedir un préstamo personal para pagar la entrada de la hipoteca?

Es técnicamente posible obtener un préstamo y utilizar ese dinero para la compra, pero puede dificultar considerablemente la aprobación de la hipoteca.

El problema no es únicamente el origen de la entrada. El préstamo crea una nueva cuota mensual que el banco debe incorporar al análisis de solvencia.

Supongamos que necesitas 30.000 € para completar la entrada y consigues financiarlos con un préstamo personal. Aunque ahora dispongas de los 30.000 €, también tendrás una nueva cuota que puede reducir la hipoteca máxima que el banco esté dispuesto a conceder.

Puede darse la paradoja de que el préstamo te permita reunir la entrada pero haga inviable la hipoteca necesaria para comprar la vivienda.

Ejemplo de préstamo personal para pagar la entrada

Imaginemos una vivienda de 200.000 € y una financiación hipotecaria ordinaria del 80 %:

Concepto Importe
Precio vivienda 200.000 €
Hipoteca 80 % 160.000 €
Aportación sobre precio 40.000 €

Si el comprador solo dispone de 15.000 € y pretende financiar los 25.000 € restantes mediante un préstamo personal, el banco no analizará únicamente una hipoteca de 160.000 €. También tendrá en cuenta la cuota correspondiente a esos 25.000 € de deuda adicional.

Por eso, antes de recurrir a esta solución merece la pena comprobar si tu perfil puede acceder a una hipoteca al 90 % o incluso a una hipoteca al 100 %.

¿Qué es mejor: préstamo personal o hipoteca?

Depende del destino del dinero. Un préstamo personal y una hipoteca son productos diferentes y no deberían compararse únicamente por cuál es “mejor”.

Característica Préstamo personal Hipoteca
Garantía hipotecaria No
Importe habitual Menor Mayor
Plazo Más corto Mucho más largo
Tipo de interés habitual Generalmente superior Generalmente inferior
Finalidad típica Consumo, coche, reforma, liquidez… Financiación garantizada con inmueble

Para financiar una compra inmobiliaria de importe elevado, la hipoteca suele permitir plazos mucho mayores y un coste financiero inferior al de un préstamo personal, aunque implica aportar el inmueble como garantía.

¿Se puede tener un préstamo personal y una hipoteca al mismo tiempo?

Sí. Es perfectamente posible mantener ambos préstamos simultáneamente. De hecho, muchas personas tienen una hipoteca y además financiación de un vehículo, una reforma u otro préstamo.

La cuestión clave es que las cuotas sean sostenibles.

Por ejemplo, un hogar con 4.000 € netos mensuales puede soportar mucho mejor una hipoteca de 900 € y un préstamo de 200 € que otro hogar que ingrese 2.000 € con esas mismas obligaciones.

No existe por tanto una regla de “un préstamo personal impide tener hipoteca”. Lo determinante es la situación financiera completa.

¿Qué pasa si pido el préstamo después de que me aprueben la hipoteca?

No conviene considerar que la operación está completamente cerrada hasta que la hipoteca haya sido formalizada.

Puede haber un periodo entre una aprobación inicial y la firma en notaría durante el cual la entidad continúa necesitando que las condiciones sobre las que aprobó la operación no cambien sustancialmente.

Si necesitas solicitar nueva financiación mientras tu hipoteca está en trámite, lo prudente es consultarlo antes de contratarla.

Un préstamo destinado a comprar muebles, coche o financiar una reforma puede esperar en muchos casos hasta que se haya formalizado la compra.

¿Cuándo conviene cancelar un préstamo antes de pedir una hipoteca?

Cancelar un préstamo puede mejorar considerablemente una operación hipotecaria cuando la cuota que desaparece libera suficiente capacidad de endeudamiento.

Sin embargo, no siempre tiene sentido utilizar todos tus ahorros para cancelar una deuda.

Hay que comparar al menos:

  • capital pendiente del préstamo;
  • cuota mensual que eliminarías;
  • ahorros que te quedarían después de cancelarlo;
  • entrada necesaria para la vivienda;
  • gastos de compra;
  • porcentaje de financiación hipotecaria que necesitas.

Por ejemplo, cancelar 8.000 € de préstamo para eliminar una cuota de 300 € puede mejorar mucho tu capacidad hipotecaria. Pero si esos 8.000 € son prácticamente todo tu ahorro y los necesitas para comprar, la operación debe estudiarse de forma conjunta.

¿Se puede meter un préstamo personal dentro de una hipoteca?

En determinadas operaciones puede ser posible cancelar otras deudas utilizando financiación garantizada con un inmueble, pero no consiste simplemente en “añadir” un préstamo personal a cualquier hipoteca.

La viabilidad depende de cuestiones como:

  • valor del inmueble;
  • capital hipotecario existente;
  • importe de las otras deudas;
  • ingresos;
  • ratio de endeudamiento;
  • política de riesgo del banco;
  • finalidad de la operación.

Cuando el objetivo principal es agrupar varias deudas para reducir la cuota mensual, estamos ante una operación distinta que puedes consultar en nuestra página sobre refinanciación o reunificación de deudas.

¿Qué es un préstamo con garantía hipotecaria?

Un préstamo con garantía hipotecaria es una financiación respaldada por un inmueble. Aunque puede parecer similar a una hipoteca convencional, la finalidad puede ser distinta: obtener liquidez, refinanciar deudas u otras necesidades.

La existencia de una garantía inmobiliaria puede permitir importes y plazos diferentes a los de un préstamo personal sin garantía, pero también introduce un riesgo fundamental: el inmueble queda vinculado al cumplimiento de la deuda.

Por eso no debe elegirse únicamente porque la cuota resultante sea más baja.

Préstamo personal e hipoteca para una reforma

Otro escenario frecuente aparece después de comprar una vivienda: además de la hipoteca, el comprador necesita dinero para reformarla.

En ese caso hay varias posibilidades dependiendo de la operación:

  • utilizar ahorro propio;
  • pedir un préstamo personal después de la compra;
  • estudiar desde el principio una financiación hipotecaria que contemple la reforma, cuando sea posible;
  • plantear una operación hipotecaria específica para reforma.

Si ya sabes antes de comprar que necesitarás una cantidad importante para rehabilitar la vivienda, es mejor incorporarlo al análisis financiero inicial en lugar de descubrir después de la firma que la nueva cuota del préstamo personal resulta demasiado elevada.

¿Qué ocurre si el préstamo está a punto de terminar?

Un préstamo al que le quedan pocas cuotas puede analizarse de forma distinta que una financiación recién contratada a varios años.

Por ejemplo, no es lo mismo tener una cuota de 250 € durante los próximos cinco años que tenerla únicamente durante tres meses.

Sin embargo, no debes asumir que el banco la ignorará. La entidad decidirá cómo incorporar esa deuda a su análisis y puede solicitar que se cancele antes de formalizar la operación si resulta necesario.

¿Y si el préstamo personal lo tiene el otro titular?

Si dos personas solicitan conjuntamente una hipoteca, el banco analiza la situación económica de ambos titulares.

Por tanto, si uno gana 2.000 € y no tiene deudas pero el otro paga varios préstamos, no se estudian los ingresos de ambos ignorando las obligaciones del segundo.

Se analiza la economía conjunta de la operación: ingresos, cuotas existentes y futura hipoteca.

¿Un préstamo familiar para la entrada afecta a la hipoteca?

Un préstamo de familiares no debe confundirse con una donación. Si existe obligación de devolver el dinero, continúa siendo una deuda del comprador, aunque sus condiciones sean diferentes de las de un préstamo bancario.

Además, debe documentarse correctamente y cumplir las obligaciones fiscales que correspondan.

Por eso no conviene utilizar un préstamo familiar con la idea de ocultar al banco que parte de la aportación deberá devolverse. Si existe una obligación financiera relevante para tu solvencia, debe analizarse dentro de la operación.

¿Qué alternativas tienes si un préstamo personal hace inviable tu hipoteca?

La solución depende del motivo por el que la operación no encaja.

Cancelar o reducir la deuda existente

Puede liberar cuota mensual y aumentar significativamente la capacidad hipotecaria.

Buscar una vivienda de menor precio

Reduce tanto el capital necesario como la futura cuota hipotecaria.

Aumentar la aportación propia

Solicitar menos financiación reduce el préstamo y puede mejorar el riesgo de la operación.

Estudiar una financiación superior al 80 %

Si el problema no son tus ingresos sino que no dispones de suficiente entrada, puede tener más sentido analizar una hipoteca al 90 % o una hipoteca al 100 % que financiar la entrada mediante otro préstamo.

Esperar a que termine el préstamo

Si queda poco capital pendiente, posponer la compra algunos meses puede transformar completamente la viabilidad.

Préstamo personal o hipoteca: qué deberías analizar antes de decidir

Si estás valorando cómo financiar una compra o necesitas combinar diferentes productos, no compares únicamente la cuota mensual.

Analiza también:

  • importe total que necesitas;
  • tipo de interés;
  • TAE;
  • plazo;
  • intereses totales;
  • garantías;
  • capacidad de pago;
  • efecto sobre una futura solicitud hipotecaria.

Una deuda con una cuota aparentemente pequeña puede tener un efecto importante si estás próximo a solicitar una hipoteca.

Si quieres comprobar cuánto préstamo hipotecario puedes asumir antes de comprar, puedes consultar qué hipoteca te puedes permitir o utilizar nuestro simulador de hipoteca.

Cómo puede ayudarte HipotecaNow si tienes préstamos activos

Tener un préstamo personal no significa necesariamente que debas esperar para comprar una vivienda. Lo primero es determinar cuánto afecta realmente esa deuda a tu operación.

En HipotecaNow podemos estudiar conjuntamente:

  • los ingresos de todos los titulares;
  • cuotas de préstamos existentes;
  • capital pendiente;
  • ahorros;
  • precio de la vivienda;
  • porcentaje de financiación necesario;
  • cuota hipotecaria estimada;
  • posibilidad de cancelar previamente alguna deuda;
  • entidades cuyos criterios puedan encajar con la operación.

El objetivo es saber si puedes obtener la hipoteca manteniendo el préstamo, si conviene cancelarlo o si necesitas plantear la financiación de otra manera antes de enviar solicitudes a los bancos.

Preguntas frecuentes sobre préstamo personal e hipoteca

¿Puedo pedir una hipoteca teniendo un préstamo personal?

Sí. Tener un préstamo personal no impide automáticamente conseguir una hipoteca. Su cuota se suma al resto de obligaciones financieras y reduce el margen disponible para pagar la futura hipoteca.

¿Puedo tener un préstamo personal y una hipoteca al mismo tiempo?

Sí. Ambos productos pueden mantenerse simultáneamente siempre que el banco considere que los ingresos permiten asumir todas las cuotas de forma sostenible.

¿Puedo pedir un préstamo personal antes de firmar una hipoteca?

Es posible, pero puede modificar el análisis de solvencia y poner en riesgo una operación que ya estuviera aprobada. Si la hipoteca está en trámite, conviene consultar antes de contratar cualquier nueva deuda.

¿Puedo usar un préstamo personal para pagar la entrada de una vivienda?

Puede hacerse, pero el préstamo genera una nueva cuota que reduce tu capacidad hipotecaria. En algunos casos reunir la entrada mediante deuda puede hacer que el banco reduzca el importe de la hipoteca o que la operación deje de ser viable.

¿El banco sabe si tengo un préstamo personal?

Las entidades realizan comprobaciones sobre la solvencia y las obligaciones financieras del solicitante y pueden consultar la información disponible en CIRBE, además de solicitar documentación necesaria para analizar la operación.

¿Aparecer en CIRBE significa estar en una lista de morosos?

No. La CIRBE del Banco de España es una central de información de riesgos y no un fichero de morosos. No debe confundirse con ficheros como ASNEF.

¿Es mejor cancelar un préstamo antes de pedir una hipoteca?

Puede ser beneficioso si eliminar su cuota mejora suficientemente tu capacidad hipotecaria, pero hay que comprobar cuánto ahorro consumirías al cancelarlo y cuánto capital propio necesitas para comprar.

¿Se puede meter un préstamo personal dentro de una hipoteca?

En determinadas operaciones puede utilizarse financiación garantizada con un inmueble para cancelar otras deudas, pero no consiste en añadir automáticamente el préstamo a cualquier hipoteca. La entidad debe estudiar nuevamente la operación, las garantías y la solvencia.

¿Qué es mejor, préstamo personal o hipoteca?

Depende de la finalidad. Un préstamo personal suele utilizarse para importes menores y plazos más cortos, mientras que una hipoteca permite financiar importes elevados a largo plazo utilizando un inmueble como garantía.

¿Un préstamo familiar para la entrada cuenta como deuda?

Si existe obligación de devolverlo, sí es una deuda del comprador. Debe distinguirse de una donación, documentarse correctamente y tenerse en cuenta al valorar la capacidad financiera de la operación.

Conclusión: un préstamo personal no impide una hipoteca, pero puede cambiar cuánto te conceden

Es posible tener un préstamo personal y una hipoteca al mismo tiempo. La existencia del préstamo no determina por sí sola si el banco aprobará o rechazará la financiación.

Lo realmente importante es su cuota mensual, el capital pendiente, tus ingresos, el resto de deudas y el importe de la hipoteca que necesitas.

El momento más delicado es justo antes de solicitar o formalizar la hipoteca. Contratar una nueva deuda sin calcular su efecto puede reducir tu financiación y complicar una compraventa que, hasta ese momento, parecía viable.

Si necesitas más entrada, tampoco conviene asumir automáticamente que un préstamo personal es la solución. Una financiación hipotecaria del 90 % o del 100 %, cuando tu perfil permite acceder a ella, puede ser una alternativa que merece la pena estudiar antes de aumentar tus cuotas mensuales.